El Dominó (Parte 1)

El dominó

Este juego de mesa se realiza utilizando una agrupación de fichas.
Generalmente se juega de 2, 3 o 4 jugadores. Las fichas están divididas por dos secciones que cuentan con puntajes marcados por puntos, de 0 (no tiene punto) a 6 o más.

El domino fue creado en China alrededor del año 1120 por un hombre de estado al servicio del emperador Hui Tsung.

Fue también usado como un instrumento de adivinanza en el siglo XII.
Se utilizó para jugar luego. Se dio a conocer en Italia, Venecia en el siglo XIII y se propago por toda Europa. Domino deriva del latín dominus, traducido “maestro”, en Francia se refiere a un disfraz de carnaval con un vestido negro y una máscara blanca.

El juego

Se juega con la misma lógica siempre, aunque consta en más especialidades y variaciones.

De los azulejos de los dominós occidentales

El juego comienza con el jugador que saca la fichas más alta, o quien tenga el doble más alto, pero en un juego de cuatro jugadores el primero en darle comienzo al juego es el que obtenga un doble seis.

Se reparten fichas boca abajo sobre la mesa y repartiendo 7 a cada uno si se juega de a dos, 6 si se juega tres o 5 si juegas con cuatro jugadores.

Es posible jugar en cinco distribuyendo 5 la cabeza o seis distribuyendo 4. Las fichas sobrantes se ponen boca abajo, luego serán usadas como reserva (osario); si los jugadores son cuatro se repartirá 7 para cada uno y las fichas se terminaran. El primer jugador coloca la primera ficha en la mesa y sigue el jugador a su izquierda quien podrá colocar su ficha solo si tiene una con el mismo puntaje en cada extremo.

La forma de la “serpiente” de cartas es libre, tiene un patrón cruzado a partir de la doble ficha inicial, las dobles se colocan de lado y nunca se cierran.

Cuando un jugador no pueda atacar, pasa su turno si juega a las

cuatro, o tira de las que quedan boca abajo (osario), hasta que encuentra una que sea correcta (las cartas de sorteo inutilizables deben agregarse entre el suyo).

Sigue en la parte 2